ARDES
Es cuando noto tu presencia a mis espaldas que mi pulso se
acelera y mi respiración se entrecorta. No puedo registrar nada más que no seas
tú acercándote a mi o el calor de tu mirada.
Mi nombre siendo susurrado por tus labios hace que tome todo de
mi para mantenerme de pie.
No sé si debería quedarme o si es un error del cual debería
huir, tal vez debería olvidarme de ti y de todo.
Pero todavía hay algo que me hace quedarme, algo que no me
permite desaparecer…
Estás detrás mía y una de tus manos se posa en mi cadera
mientras que la otra acaricia mi brazo. Tras el jadeo que se me escapa, mi
cuerpo se estremece ante tu toque.
Mi centro tiembla en anticipación a las promesas colgadas
en el aire que una vez me hiciste. Noto tu deseo, noto tu hambre, te noto a ti…
-Ardes…- susurro sin aliento.
-Por ti… Solo por ti…- decretas con voz ronca en mi oído.
Comentarios
Publicar un comentario