Castillo de Naipes
Lo único que puedo hacer es sentir. Sentir dolor. Pero no es un dolor físico. No. No tengo ningún rasguño. El dolor que siento procede de mi corazón. Es un dolor que ha cualquiera podría dejar sin respiración. Pero a mi no. Mi corazón se ha endurecido y no permite que ese dolor me debilite, no permite que me dañen más de lo que ya estoy. Él ha tomado el control...
Y yo lo he dejado.
Le he cedido el poder.
Él dice protegerme.
y yo... Yo le creo.
Aunque creerle implique alejarme un poco de mi esencia, aunque implique esconder mis emociones, aunque implique no ser totalmente yo...
Volver a vivir lo que he vivido, volver a sentir todo lo que he sentido puede llegar a destruirme, a desmoronarme como un maldito castillo de naipes.
¿Hecho de menos reír sin reparos? Sí. ¿Me gustaría volver a caminar con una sonrisa permanente en la cara? Obvio. ¿Deseo volver a confiar en los demás? Lo deseo. ¿Hecho en falta confiar en mis sentimientos? Sí, con todo mi ser. ¿Quiero volver a amar como lo hacía antes? Lo anhelo. ¿Sabes lo que más hecho de menos? Respirar... Vivir.
Quiero volver a ser yo, quiero volver a ser fuerte, quiero volver a ser alegre y potente, quiero volver a sentir el mundo, quiero volver a dejar entrar a los demás, quiero volver a estar viva...
Yo... Yo quiero volver.
Quiero que todo vuelva a ser como antes pero...
Pero tengo miedo. ¡No! No tengo miedo.
¡Estoy aterrada! Este terror me deja helada.
Pero si quiero volver tengo que hacer algo.
Tengo que ablandar a este duro corazón... Y sé cómo comenzar.
Algo que nunca falla y que no solo derribará las corazas de mi corazón... Si no que también dará esperanza a todo el que lo presencie.
Sonreiré.
....
Comentarios
Publicar un comentario